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Problemas del estado de ánimo

psicologo alava vitoria problemas-de-estados-de-animoEvidentemente, existen más problemas relacionados con el estado del ánimo. No obstante, la depresión es uno de los más frecuentes.

Depresión

El término “depresión” se utiliza frecuentemente para expresar coloquialmente nuestro estado de ánimo; por ejemplo cuando tenemos un mal día y nos sentimos tristes, la primera expresión que suele acudir a nuestra mente es: “Estoy deprimido”. Sin embargo la depresión es mucho más que todo eso. Como se ha mencionado anteriormente, se trata de otro de los problemas más frecuentes que se producen hoy en día.

Los síntomas que presenta una persona con depresión pueden ser muy variados, así como la evolución y la gravedad de los mismos. No obstante, en general, la sintomatología depresiva se puede agrupar en cuatro categorías distintas:

1) Afectivos y emocionales

La tristeza y la pérdida de interés son los síntomas afectivos más característicos de la depresión. La tristeza puede manifestarse y describirse de diferentes maneras: Abatimiento, apatía, desesperanza, pesimismo, desamparo, amargura.

En los niños, adolescentes y ancianos el síntoma principal puede ser la irritabilidad o la inestabilidad, en lugar de la tristeza.

Otros síntomas anímicos que pueden acompañar a la depresión son la insatisfacción vital, incapacidad para experimentar placer o para disfrutar de las cosas, incapacidad para sentir, ansiedad, soledad, culpa y fracaso. En ocasiones, se puede llegar a producir un bloqueo emocional (incapacidad para llorar), esta es la forma más crónica en la que se puede manifestar la depresión.

2) Cognitivos (pensamientos)

Los problemas de atención, en concreto de concentración y de memoria, son muy comunes, dando lugar a interferencias en el funcionamiento diario de la persona.

Otros problemas habituales son la lentitud de pensamiento o dificultad para pensar, la confusión de ideas, e incluso, en casos más graves, la inhibición. También, la persona suele mostrarse continuamente preocupada, indecisa y con pensamientos obsesivos (rumiaciones).

Además, se modifica la forma de pensar, centrándose en el lado más negativo de las cosas. Se tiende a pensar mal sobre uno mismo, desvalorizándose y culpándose por infinidad de cosas que se hicieron en el pasado. Todo esto lleva a la persona a ver reducida su autoestima. El mundo en el que se vive se convierte en un lugar hostil y absurdo. La persona no comprende la vida en general, no entiende ni cómo ni por qué suceden las cosas. Puede llegar a sentir que los demás no le aprecian e incluso que le rechazan. El futuro que vislumbra lo percibe sin esperanza. Pueden aparecer pensamientos recurrentes de muerte o suicidio.

3) Conductuales

Evidentemente, la forma de actuar va en consonancia con lo que se piensa y siente, por ello va reduciendo las actividades, volviéndose cada vez más pasivo, dejándose llevar por la inercia. En muchos casos, deja de salir, de relacionarse e incluso de ir a trabajar, lo que provoca más aislamiento y le deprime aún más.

La actividad motora reducida (pasos pequeños, caminar lentamente…), es otro síntoma característico de la depresión.

4) Somáticos

Es habitual que aparezcan problemas físicos, tales como dolores de cabeza, musculares, problemas de sueño, así como falta de energía, pérdida de apetito o disminución del deseo sexual, visión borrosa, sequedad de boca o molestias abdominales.

También es importante tener en cuenta que hay muchas personas, que sin llegar a padecer una depresión, pueden tener algunos de los síntomas descritos anteriormente, de manera que emocionalmente no se encuentran bien. En estos casos también sería aconsejable que solicitaran la ayuda de un profesional para poder recuperar su bienestar emocional.

5) Otros…